Pilates después de la cirugía de cadera

Para todos aquellos con problemas de cadera o de otras articulaciones (rodilla, etc.), los ejercicios de Pilates pueden mejorar su estado y condición general. Y para quien ya se ha sometido a la cirugía, Pilates puede integrarse en la rehabilitación.
La inmensa mayoría de aquellos a los que se les ha implantado una prótesis de cadera, experimentan un gran alivio del dolor, pero vivir con una prótesis artificial plantea nuevos retos. Acostumbrarse a una nueva articulación requiere tiempo para conseguir la máxima movilidad posible.

En muchas ocasiones, el dolor que sufrían antes de la cirugía les llevaba a realizar movimientos de compensación para proteger la zona dolorida y que después hay que corregir, pues la movilidad no se restablece simplemente sustituyendo la articulación.
Además, el limitado rango de movimiento en la articulación, así como la sensación extraña posterior al implante, limita la actividad diaria y hace que la práctica de ejercicio físico “tradicional” sea difícil y, muchas veces, peligroso.

Antes de la cirugía, muchas personas aquejadas por estas dolencias vivian muchos años con dolor. Además, el rango de movimiento en la articulación, así como la sensación "antinatural" experimentada después del implante, hace que muchas de las actividades diarias así como el ejercicio físico tradicional sean difíciles y a veces incluso peligrosas. Por todo ello, Pilates es perfecto para recobrar movimientos equilibrados y así maximizar los beneficios del implante.


Después de la cirugía, ¿cuándo es seguro iniciar un programa de rehabilitación basado en Pilates?
Lo primero y más importante es contar con el visto bueno del médico antes de iniciar un programa de Pilates. Algunos pacientes pueden empezar a hacer Pilates sólo 6 semanas después de la operación mientras que otros necesitan varios meses antes de comenzar con sus sesiones.
Pilates restablece el equilibrio del cuerpo, favoreciendo que las articulaciones se posicionen de forma óptima y corrigiendo desequilibrios que pueden agravar el problema. Con Pilates, trabajamos las líneas de fuerza del músculo. Por ello hay que ser riguroso a la hora de realizar adecuadamente los ejercicios que más convienen para solucionar el problema.
Con los ejercicios de Pilates hacemos que, poco a poco, se restablezca la fuerza en la zona afectada por la cirugía mediante ejercicios específicos que también ayudarán a potenciar áreas adyacentes.

Desequilibrios musculares comunes después de la cirugía de cadera
Una de las labores del monitor de Pilates es identificar aquellos hábitos que, involuntariamente, se han adquirido para evitar el dolor o por la necesidad de moverse y hacer vida normal. De esta forma, y en las distintas sesiones, se irán corrigiendo para, finalmente, conseguir restaurar al máximo posible la alineación apropiada del cuerpo.
Entre los puntos fuertes de Pilates está el que trata el cuerpo como un todo. De esta forma, con sus ejercicios no sólo consolidamos un grupo determinado de músculos o aumentamos el movimiento en una articulación concreta, sino que entrenamos el cuerpo como un sistema integrado.
Es fácil que haya un gran desequilibrio entre los lados derecho e izquierdo del cuerpo, que se ve agravado por los mecanismos de compensación inconscientemente desarrollados.
Por ello, aunque después de la cirugía parecería lógico que sólo el lado afectado del cuerpo necesitase atención extra, vemos que es el cuerpo entero el que sufre las consecuencias antes y después de la cirugía.
Con los ejercicios de Pilates, se acelera la recuperación, fortaleciendo la zona afectada, se favorece la irrigación sanguínea y se ayuda a la cicatrización de los tejidos.